
- Historias
Cuando Facebook me amenazó
Bueno, bueno, bueno… hacía mucho que no me pasaba por aquí…
Aprovechando que estoy en paro 🥲, os voy a contar una de las historias que os prometí en la sección de “Sobre mí”.
Vamos a empezar con la de mi “querido” Caralibro, o en otros idiomas también llamado Facebook.
Quitando que todos sabemos que Mark Zuckerberg es reptiliano y a nadie nos engaña. 
Con toda la ilusión de mi vida y mi corazón, cree una web para que la gente pudiera subir sus recetas y compartirlas, está mal que yo lo diga… pero la verdad es que estaba muy chula y tenía un montón de cosillas, podías seguir gente, buscar por ingredientes, por tipos de platos, hora del día, categorías, dificultad, si eres vegano, vegetariano, celiaco o diabético, etc. Votar, tener recetas favoritas, comentarlas, logros… de todo.

Un precioso día me llegó una carta física al buzón, resulta que era de un despacho de abogados, llamémosle por ejemplo: “abogadoslosquetengoaquicolgados”.
Por desgracia esto se remonta al 2016 y no he encontrado la carta, pero si la encuentro actualizaré este post para que la veáis, yo nunca tiro estas cosas tan fantásticas, y a pesar de haberlo buscado entre mis papeles, de momento no lo he encontrado. Decía algo parecido a esto:
“Hola, somos abogadoslosquetengoaquicolgados y mi cliente Facebook, quiere que quites tu nombre de dominio thefacecook.es porque tiene la palabra FACE y está registrada, (Si no lo haces te tiraremos una bomba nuclear y si sobrevives haremos que vivas debajo de un puente toda tu corta y miserable vida), puedes contestarnos al email [email protected], besis y saludis”
Yo obvio, respondí por email y a partir de aquí sí que tengo toda la conversación… Respondí un lunes, 22 de febrero de 2016 exactamente a las 23:53, se ve que esa noche lo de dormir estaba sobrevalorado.
“Buenos días,
Soy Mario Castellano y os escribo en relación al requerimiento recibido por derechos de la propiedad intelectual de Facebook.
Después de hablar con abogados dedicados a este tipo de asuntos, los cuales me han informado que solo por utilizar la palabra ‘FACE’ en mi dominio, no da pie a que me podáis reclamar que cese la actividad de mi web, ya que ni intenta engañar al usuario, ni tiene los mismos colores, ni estilos, ni se parece en nada en cuanto al funcionamiento se refiere. Aparte de que la palabra ‘COOK’ que significa cocina y es precisamente de lo que trata la web, no tiene nada que ver con la palabra ‘BOOK’ que significa libro, ni siquiera fonéticamente en la lengua nativa, sin mencionar el artículo ‘THE’ de delante. En español sonaría como ‘Defacecok’ que no tendría nada que ver con ‘feisbuk’. Otros casos en los que utiliza la palabra ‘FACE’ para páginas de redes sociales son: faceXXXXX.net, faceXXXXX.es por poner algunos ejemplos. U otros ejemplos tan conocidos como XXXXXtube.com conteniendo la palabra ‘tube’ al igual que youtube.com Dicho todo esto, acepto vuestra petición de ‘amistad’ de cambiar el nombre al dominio y a la página web en general a otro nombre que no sea según FACEBOOK susceptible de equivocación. También acepto el cese de la actividad en thefacecook.es pero sin renunciar al dominio. Para ello ruego se me dé un plazo razonable para poder aplicar todos los cambios tanto en el dominio como en el desarrollo de la plataforma web. Os agradezco vuestra cooperación y quedo a la espera de una respuesta.”
(He ocultado los dominios con XXXXX del email real)
Aquí me dijeron que se lo dirían a su cliente y me contestarían, y esta fue la respuesta:
“Estimado Mario, Me refiero a la correspondencia que hemos intercambiado en relación a este asunto. Mi cliente propone la concesión de un plazo de tres meses de transición, para realizar el cambio de nombre de dominio a uno no conflictivo y cesar completamente en el uso de Facecook/The Facecook siempre y cuando te comprometas a no reactivar el nombre de dominio thefacecook.es para desarrollar actividades que consistan en o estén relacionadas con redes sociales. Quedo a la espera de recibir tu confirmación en relación a los términos propuestos. Un cordial saludo, abogadoslosquetengoaquicolgados bla bla bla”
Mi respuesta a este email fue:
“Evidentemente, este tema no es plato de buen gusto, pero acepto las condiciones.”
Como si no hubiera sido ya poca la tocada de boulings, a los pocos días me enviaron también un mail metiendo prisa…
“Estimado Mario, Me refiero a nuestro correo de 11 de marzo en relación con este asunto y escribo para recordarle que estamos a la espera de su respuesta. Un cordial saludo,”
Mi último email con ellos fue fino y educado como debe ser 🧐:
“Buenos días,
Como acordamos en el anterior correo, el plazo para realizar los cambios pertinentes es de 3 meses, por lo que a partir del día 26 de mayo la web thefacecook.es dejará de realizar actividades que consistan en o estén relacionadas con redes sociales.
Un saludo.”
Y nada, me tocó cambiar el nombre… obvio, trasladé la página a otro dominio llamado socialrecetas.com (no vayáis, ya no existe desde el incendio de los servidores) y el dominio de thefacecook.es me lo quede por un tiempo. Pero estaba pagándolo para nada y lo cancelé…
Facebook intento registrar la palabra “face” y “book”. Y creo que les dejaron con la palabra Face… A pesar de ser una palabra cotidiana y no una marca o un nombre propio suyo o algo así… yo no entiendo de estas vainas, pero es polémico desde luego… Y más que vayan amenazando a la gente con esas tonterías… en fin, ya sabéis, el dinero lo mueve todo. Evidentemente, yo no me podía enfrentar a sus abogados ni gastar mi dinero en esas tonterías… A sí que lo cambié por mucha rabia que me diera.
¡Saludos, terrícola! 🖖





